"Everything will be ok in the end. If it's not ok, it's not the end"
martes, 9 de agosto de 2011
Sinceramente...
Yo no te pido nada, nunca lo he hecho.
Sé que probablemente no leerás esto. Y que lo más seguro es que si lo hicieras, no te enteraras siquiera que me refiero a ti. Poco me importa eso, la verdad. Como tampoco ya ni me importa tu situación ni nada aparte del momento presente. No se puede vivir anclado en el pasado ni tampoco pensando en el futuro. Sólo se vive el presente. Y ahora mismo no me preocupa el mañana, el mañana ya llegará, siempre llega. Sólo quiero que me mires y te des cuenta de cuánto te deseo. Sólo quiero saber lo larga que es tu lengua y si puede seguir el ritmo de mi lengua. Quiero saber qué secretos innecesarios le confesarías a mis oídos para llevarme a tu cama. Cómo se siente tu barba entre mis piernas. Cómo suenan tus suspiros en mi oreja y cómo se siente el aire cuando tus dedos rozan mi piel. Y que se detenga el tiempo y esa noche del presente dure una eternidad. Yo tan sólo quiero probarte. Sin ataduras, sin compromisos. Tan sólo piel contra piel.
Ya ves, soy una chica fácil. No necesito que me jures amor eterno, sólo que me quieras esta noche. No necesito que me bajes la luna para ser tuya por un momento. No espero a cambio mas que seas mío por ese momento.
Sinceramente, sólo quiero estar esta noche contigo. Y lo que pase mañana, pasará mañana.
viernes, 29 de julio de 2011
A través del espejo
¿Está mal que una mujer se encante a sí misma? Alicia es una narcisista. Podría pasarse horas y horas mirándose al espejo de doble hoja del armario empotrado de su habitación. Y aún más horas en su baño con espejos en las cuatro paredes. Le encantan sus cejas tan perfectas y naturales, con esos ojos almendrados bajo ellas. Le encanta ver su naricilla llena de pecas porque hoy, por fin, ha salido el sol y pudo ir a la playa. Pero sobre todo le encantan sus labios carnosos y jugosos, siempre apetecibles, siempre en busca y captura de los besos de Él, aunque Él no quiere dárselos.
Alicia no siempre ha sido así. Hubo un tiempo en que se sentía un patito feo. Pero ese patito creció y dejó atrás la adolescencia y se convirtió en un cisne orgulloso y precioso. Y la Alicia del presente se quiere mucho, se adora incluso. Quizás porque está sola o quizás simplemente porque es perfecta a pesar de sus mil imperfecciones. Pero a ella le encantan sus pechos calientes y turgentes. Le encanta que sus pezones rosados se endurezcan por el simple roce de sus propios dedos, aunque desearía que fueran los dedos de Él los que provocaran ese efecto. Le encanta la forma de guitarra española que le devuelve el espejo cuando mira su precioso cuerpo en él reflejado. Le encanta trazar con las yemas de sus dedos la curva que desciende de su cintura de avispa hasta sus caderas. Quizás lo que menos le guste a Alicia de sí misma sean sus muslos. Son tersos y duros gracias al deporte, pero para ella sus jamones serían más perfectos si fueran algo más delgados. A Alicia le encantan hasta sus pies, con sus uñas siempre pintadas del color de su humor de esa semana: verdes en el día de hoy. Verdes como el color de la esperanza. Como la esperanza de que Él aparezca este sábado y la bese sin más. Sin explicaciones, simplemente porque le apetece. Como la esperanza de que la coja de la mano y se la lleve a algún lugar bonito, a un lugar apartado y la haga más suya todavía. Porque Alicia ya es suya, aunque Él no lo sabe, ella respira y vive para él.
Y allí, en la bañera de ese baño cubierto de espejos, Alicia se libera de todas sus tensiones entre la espuma y su pequeña y hábil mano izquierda, que la conoce a la perfección y sabe lo que quiere y cómo conseguirlo. Mientras en la mente de Alicia se proyecta otra película infinitamente más amable y placentera para ella: Él recorriéndola con sus besos mientras la hace suya en un abrazo intenso y tierno. Y todo va subiendo de temperatura y al terminar Él le dice que la quiere. Alicia ya está totalmente relajada, pero por sus sonrosadas mejillas se deslizan algunas lágrimas atrevidas. Porque aunque Alicia vive en su País de las Maravillas, sabe que un "te quiero" después del sexo no es real, no es más que una quimera.
miércoles, 27 de julio de 2011
25 de Julio de 2011
Es un día importante para mí, quizá el más importante de mi vida hasta el momento presente. Hoy se cumple uno de los objetivos que me había marcado para este año y estoy feliz. De verdad que soy muy feliz. Me llueven los enhorabuenas de toda la gente que me importa en este mundo, pero yo no puedo evitar pensar que no es para tanto y que no lo merezco. No quiero quitarme el mérito, que algo sí que tengo y me siento orgullosa, pero es que tanta felicitación no deja de recordarme que hace mucho que debería haber alcanzado este objetivo y así no habría faltado a mi palabra y él estaría orgulloso de mí. Y cuando respondo que sí, que muchas gracias y que esto muy contenta, pero que ya era hora, todos me disculpan. "Es que desde que empezaste a trabajar..."; "Fueron unas circunstancias especiales"; "Lo hiciste muy bien, teniendo en cuenta la situación y todas tus circunstancias". Y yo me callo. No les doy la razón, pero tampoco digo nada. Porque en el fondo yo sé que no fueron las circunstancias ni el trabajo, ni nada aparte de mi inmensa capacidad para hacer el vago y dejar las cosas para el último momento. Y, seamos realistas, soy lista, pero ciencia infusa, desgraciadamente para mí, no tengo. Quizá eso cambie algún día, no lo sé. Aunque no siempre soy así, si algo me apasiona suelo entregarme en cuerpo y alma.
Bueno, la cuestión es que he cumplido el objetivo posible que tenía para este año. El imposible, el que no depende sólo de mí, pero que sigo esperando como una ilusa, mis ilusiones y mis sueños, sigue sin cumplirse. Y quizás se cumpla o se transforme en otro objetivo de la misma naturaleza, pero posible. Me quedan otros cinco meses para conseguirlo y quién sabe lo que se cruzará en ese tiempo en mi destino. Sólo sé que lo que predijo mi amiga la bruja se ha cumplido: según ha ido pasando el tiempo todo ha sido ascendente.
Hoy finaliza una etapa de mi vida muy larga, pero también muy buena y rica en vivencias. Dentro de poco empezará otra que espero que me haga realizarme como persona y de la que cada día estoy más convencida de que he hecho la elección correcta. Una etapa que espero que me lleve al objetivo final de mi vida. Un objetivo muy ambicioso y difícil, pero que me encantaría poder alcanzar algún día. Mientras tanto, yo seguiré escribiendo mi destino pasito a paso y con buena letra. Intentaré no perder nunca la esperanza y esperemos que todo siga siendo ascendente.
Bueno, la cuestión es que he cumplido el objetivo posible que tenía para este año. El imposible, el que no depende sólo de mí, pero que sigo esperando como una ilusa, mis ilusiones y mis sueños, sigue sin cumplirse. Y quizás se cumpla o se transforme en otro objetivo de la misma naturaleza, pero posible. Me quedan otros cinco meses para conseguirlo y quién sabe lo que se cruzará en ese tiempo en mi destino. Sólo sé que lo que predijo mi amiga la bruja se ha cumplido: según ha ido pasando el tiempo todo ha sido ascendente.
Hoy finaliza una etapa de mi vida muy larga, pero también muy buena y rica en vivencias. Dentro de poco empezará otra que espero que me haga realizarme como persona y de la que cada día estoy más convencida de que he hecho la elección correcta. Una etapa que espero que me lleve al objetivo final de mi vida. Un objetivo muy ambicioso y difícil, pero que me encantaría poder alcanzar algún día. Mientras tanto, yo seguiré escribiendo mi destino pasito a paso y con buena letra. Intentaré no perder nunca la esperanza y esperemos que todo siga siendo ascendente.
jueves, 21 de julio de 2011
Secretos inconfesables en el País de las Maravillas
Alicia llevaba ya tiempo esperando por el hombre perfecto. Aquel caballero de brillante armadura que la sacara de su encierro y la hiciera suya todas las noches de su vida. No se había entregado a nadie en mucho tiempo porque ninguno era el adecuado. Y ninguno lo sería porque ninguno era Él. Poco importaba que Él no estuviera disponible; peor aún, no importaba que Él no la tuviera en cuenta. Pero Alicia sabe que hasta en su País de las Maravillas todo tiene su fin. Eso y y también que las personas tienen necesidades, algunas más urgentes que otras. Por eso Alicia no se extrañó de que una noche de luna llena y cielo estrellado se encontrara llamando a Bautista... Y a Carlos... Y también a David.
No le remordió la conciencia cuando llegó Bautista y sin mediar palabra la agarró por detrás y le apartó con la mano izquierda los oscuros cabellos para poder mordisquearle suavemente el lóbulo de su oreja derecha mientras con los dedos de la mano derecha intentaba sintonizar alguna melodía romántica con su pezón derecho. Ni pensó en Él cuando poco a poco Bautista fue besando sus hombros desnudos y dulcemente deslizó con sus dedos los tirantes de su camisón de seda que cayó al suelo ya sin marcha atrás. Alicia le dejó que siguiera bajando tiernamente, apenas rozándole la piel perfumada con agua de rosas, hasta llegar allí donde la espalda pierde su casto nombre. Dejó que le separara las piernas mientras ella se perdía sin remedio entre los laberintos rizados de los cabellos de él.
No se sintió culpable cuando apareció Carlos y, cogiéndole el rostro con ambas manos para poder mirarla a los ojos, la besó con una pasión y un deseo desmedidos. Alicia se inclinó suavemente hacia adelante cuando Carlos con su vigor ya encendido le sugirió el movimiento cubriendo con sus manos los pechos de ella. Con delicadeza, suavemente aunque ya no era necesario, Carlos empujó hasta ese punto en el que si llegas las caderas de cualquier mujer se mueven solas por el deseo, y le arrancó a ella otro profundo suspiro de sus carnosos labios. En ese momento llegó David y a Alicia le encantó comprobar que a pesar de su enorme tamaño, encajaba a la perfección entre sus labios ansiosos que lo devoraron sin parar hasta que al final por todas partes brotaron los elixires de todos ellos.
Más tarde esa misma noche, cuando Alicia volvió de su País de las Maravillas, deseó que todo aquello fuera cierto y no sólo el sueño de una ardiente noche de verano.
No le remordió la conciencia cuando llegó Bautista y sin mediar palabra la agarró por detrás y le apartó con la mano izquierda los oscuros cabellos para poder mordisquearle suavemente el lóbulo de su oreja derecha mientras con los dedos de la mano derecha intentaba sintonizar alguna melodía romántica con su pezón derecho. Ni pensó en Él cuando poco a poco Bautista fue besando sus hombros desnudos y dulcemente deslizó con sus dedos los tirantes de su camisón de seda que cayó al suelo ya sin marcha atrás. Alicia le dejó que siguiera bajando tiernamente, apenas rozándole la piel perfumada con agua de rosas, hasta llegar allí donde la espalda pierde su casto nombre. Dejó que le separara las piernas mientras ella se perdía sin remedio entre los laberintos rizados de los cabellos de él.
No se sintió culpable cuando apareció Carlos y, cogiéndole el rostro con ambas manos para poder mirarla a los ojos, la besó con una pasión y un deseo desmedidos. Alicia se inclinó suavemente hacia adelante cuando Carlos con su vigor ya encendido le sugirió el movimiento cubriendo con sus manos los pechos de ella. Con delicadeza, suavemente aunque ya no era necesario, Carlos empujó hasta ese punto en el que si llegas las caderas de cualquier mujer se mueven solas por el deseo, y le arrancó a ella otro profundo suspiro de sus carnosos labios. En ese momento llegó David y a Alicia le encantó comprobar que a pesar de su enorme tamaño, encajaba a la perfección entre sus labios ansiosos que lo devoraron sin parar hasta que al final por todas partes brotaron los elixires de todos ellos.
Más tarde esa misma noche, cuando Alicia volvió de su País de las Maravillas, deseó que todo aquello fuera cierto y no sólo el sueño de una ardiente noche de verano.
viernes, 24 de junio de 2011
Pensamientos al aire...
Cómo te echo de menos hoy... y no sé por qué.
¿Qué me impide irme a rozar las nubes contigo?
Me parece muy triste no poder volver a ver las estrellas tumbados juntos detrás de la casa de mis abuelos, que nunca más vuelvas a cogerme por la cintura para acercarme todo lo posible a ti, que nunca más volvamos a fundirnos en uno.
Me pregunto si hay un verdadero amor para cada persona y por eso yo no lo encuentro. Porque ya te tuve... y tú te fuiste para no volver nunca. Y sé lo que me dirías si estuvieras aquí a mi lado: "si tu problema tiene solución, ¿de qué te preocupas? Y si no la tiene, ¿de qué te preocupas?" Pero tú ya sabes que yo siempre me preocupo, Mimo.
¿Qué me impide irme a rozar las nubes contigo?
Me parece muy triste no poder volver a ver las estrellas tumbados juntos detrás de la casa de mis abuelos, que nunca más vuelvas a cogerme por la cintura para acercarme todo lo posible a ti, que nunca más volvamos a fundirnos en uno.
Me pregunto si hay un verdadero amor para cada persona y por eso yo no lo encuentro. Porque ya te tuve... y tú te fuiste para no volver nunca. Y sé lo que me dirías si estuvieras aquí a mi lado: "si tu problema tiene solución, ¿de qué te preocupas? Y si no la tiene, ¿de qué te preocupas?" Pero tú ya sabes que yo siempre me preocupo, Mimo.
jueves, 9 de junio de 2011
INVICTUS, como Khal Drogo
Out of the night that covers me, Más allá de la noche que me cubre
Black as the Pit from pole to pole, negra como el abismo insondable,
I thank whatever gods may be doy gracias a los dioses que pudieran existir
For my unconquerable soul. por mi alma invicta.
In the fell clutch of circumstance En las azarosas garras de las circunstancias
I have not winced nor cried aloud. nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Under the bludgeonings of chance Sometido a los golpes del destino
My head is bloody, but unbowed. mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Beyond this place of wrath and tears Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
Looms but the horror of the shade, donde yace el Horror dela Sombra ,
And yet the menace of the years la amenaza de los años
Finds, and shall find me, unafraid. me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
It matters not how strait the gate, No importa cuán estrecho sea el portal,
How charged with punishments the scroll, cuán cargada de castigos la sentencia,
I am the master of my fate; soy el amo de mi destino:
I am the captain of my soul. soy el capitán de mi alma.
Black as the Pit from pole to pole, negra como el abismo insondable,
I thank whatever gods may be doy gracias a los dioses que pudieran existir
For my unconquerable soul. por mi alma invicta.
In the fell clutch of circumstance En las azarosas garras de las circunstancias
I have not winced nor cried aloud. nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Under the bludgeonings of chance Sometido a los golpes del destino
My head is bloody, but unbowed. mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Beyond this place of wrath and tears Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
Looms but the horror of the shade, donde yace el Horror de
And yet the menace of the years la amenaza de los años
Finds, and shall find me, unafraid. me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
It matters not how strait the gate, No importa cuán estrecho sea el portal,
How charged with punishments the scroll, cuán cargada de castigos la sentencia,
I am the master of my fate; soy el amo de mi destino:
I am the captain of my soul. soy el capitán de mi alma.
La historia de Daenerys de la Tormenta y su Khal me han hecho recordar este poema, que me encanta. Las palabras "I am the master of my fate: I am the captain of my soul" están desde la primera vez que lo leí escritas en casi todas mis libretas y en el tablón que tengo encima de mi escritorio. A partir de hoy también estarán estas otras palabras: "Si vuelvo la vista atrás, estoy perdida".
miércoles, 1 de junio de 2011
Se acabó
Hoy he decidido que es hora de pasar a olvidarte, pero en serio. He decidido que no te mereces quedesperdicie ni un minuto más de mi vida pensando en ti; ni una sola lágrima de mis ojos. Lo he decidido hace tan sólo un ratito, y no pasados ni cinco minutos he sentido cómo una gota salada se deslizaba por mi mejilla lentamente. ¿Cómo se puede ser tan tonta? ¿Cómo es posible estar enamorada de alguien que no te hace ni caso? ¿De alguien al que ni siquiera ves, que ni siquiera te habla y con quien hace tiempo que no compartes nada?
Tengo la sensación de haber nacido en una época que no es la mía. No siempre es así, no siempre me siento como ahora, pero hoy me abruma el peso de tu ausencia. Me duele el hecho de que estés con otra y que tus amigos no hayan tenido el detalle de contármelo. Y ya sé que la que está loca soy yo. Y sé que la que quiere seguir creyendo que tenemos alguna posibilidad soy yo. Y también sé que la que tiene que poner fin a este amor platónico soy yo. Lo que no sé es cómo. ¿Cómo le haces ver a tu cabeza que lo que quiere tu corazón no es posible? ¿Cómo olvidarte? ¿Cómo? ¿Por qué no tendremos un interruptor para apagar los sentimientos? Oh, quién fuera vampiro...
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