martes, 28 de agosto de 2012

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Fue bonito mientras duró. Caliente e intenso y como un buen café, corto. la llama ardió rápido y fácilmente. Por eso quizás se apagó igual de rápido y me dejó en esta oscuridad tan negra. Triste, sola, vacía, confusa y absurda. Triste por haberte fallado; sola porque no te tengo; vacía porque te lo has llevado todo contigo; confusa porque no sé cómo seguir adelante: y absurda porque yo no te quería. Qué error tan mayúsculo creer que podría controlar el amor, que podría controlar mis sentimientos por ti, pensar que no iba a caer en la trampa de tu abrazo. Pero cuando llega el amor y se desata la pasión... es una espiral interminable y uno se cae y los brazos del otro te atrapan. Te quitan tu vida, que deja de ser tuya para ser de la otra persona, esa persona a la que amas y cuando esa persona no te coge te sigues cayendo. Todo se vuelve negro y difícil y el dolor del corazón es insoportable. ¿Por qué dolerá tanto si te lo has llevado contigo? Es absurdo. Más absurdo todavía cuando dices que me sigues queriendo. ¿Me falla la lógica o me engañas? Es absurdo no estar juntos si nos seguimos queriendo. Y si no me quieres... devuélveme mi corazón roto para ver si puedo pegar todos los trozos y recomponerlo.

jueves, 29 de marzo de 2012

Pensamientos al aire...

Soy humana y como todo el mundo me equivoco. Me equivoco probablemente más que la mayoría de las personas. Pero cuando me doy cuenta de mis errores pido perdón y no vuelvo a cometer ese error en concreto.

Le quiero con todo mi corazón. Le amo... y es la primera persona a la que le digo que la amo. Espero que encuentre en su corazón el amor suficiente para perdonarme. Pero lo que no entiendo es, ¿cómo puede decirme que me quiere, pero que falta algo? ¿Cómo puede abrazarse a mí como si no hubiera nada más en el mundo que nosotros dos y luego decir que falta algo? ¿Qué le falta? A mí me falta su corazón y el mío porque está en sus manos. Porque dice que no confía en mí... Si es eso y si me quiere la mitad de lo que dice que me quiere... ¿la confianza no se puede recuperar poquito a poco? Pienso yo que querer es poder... y que el amor todo lo puede.

martes, 22 de noviembre de 2011

Pensamientos al aire...

¿Por qué los tíos creen que necesitamos que nos regalen el oído? Si yo digo que sólo quiero sexo y él quiere exactamente lo mismo, ¿por qué se empeña en prometerme la luna y hacer planes de futuro? Y lo que ya mi inocente cabeza no llega a comprender para nada: si pretende desaparecer sin más al día siguiente, ¿para qué ese esfuerzo tan absurdo de hacerme pensar que soy la mujer de su vida? ¿Para qué decirme que yo le basto si se va con otra en cuanto acaba conmigo? Sobre todo me desconcierta el hecho de que le he dicho que quiero sexo y nada más de él y yo soy consecuente con mis palabras. ¿¿¿Es que no me cree??? ¿Es tan sumamente increíble que una chica sólo quiera sexo de una relación? ¿Por qué ese empeño en camelarme si ya me tiene? ¿No se da cuenta que es una pérdida de tiempo?

Sé que la mayoría va a opinar que estoy celosa, pero a pesar de lo que diga la gente para nada es eso. No soporto las mentiras, así que me parece una absoluta traición que alguien que insiste tanto en que por encima de todo somos amigos, me diga blanco cuando claramente es negro. No sé, es una cuestión de opinión, pero chicos, por favor, sed valientes y llamad a las cosas por su nombre. No disfracéis la realidad. Las cosas claras y el chocolate espeso. Porque lo único que se consigue de esa forma es confundir a la otra persona y casi con toda seguridad acabar haciéndole daño.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿Seguiríais leyendo?

"Era una tarde de domingo de mediados de Mayo. Estaban echando Felicity en la tele. No me preguntéis cómo terminó el capítulo porque no lo sé. De repente sonó el timbre. Me levanté a abrir. David cogió mi dedo con su manita y vino conmigo a presenciar mi inminente catatonia. Al otro lado de la puerta están los padres de mi novio, su prima y el marido de ésta. Creo que no dije ni hola. Su padre me habla, me da un breve abrazo y se marchan. Yo cierro la puerta y vuelvo con mi hermano a sentarme en la misma butaca en la que estaba sentada, pero ya no veo a Felicity. Mi madre entra en el salón y me pregunta quién era. Yo no contesto, estoy mirando la tele. Ella insiste y me zarandea un poco, pero yo sigo sin reaccionar. Entonces suena el teléfono, mi madre responde y para cuando cuelga ya sabe porqué yo no le contesto. Fue el último capítulo de Felicity que vi en toda mi vida hasta el momento."

Pues bueno, como dice el título: ¿seguiríais leyendo? ¿Os interesa saber lo q pasó? ¿Ya lo sabéis? Ya sé que es un texto muy corto, pero opinad, ser críticos duros, por favor.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Querida futura yo...

El que te quiere te busca, así de simple.

Podría escribir páginas y páginas con motivos por los que Él no me conviene, pero creo que esa frase lo define a la perfección.




PD: Me escribo esta carta a mí misma porque dije que lo haría, pero ¿sabéis qué? Soñar es gratis, y mientras Él me quiera en mis sueños, dudo mucho que mi corazón le haga caso a mi cabezota.



viernes, 9 de septiembre de 2011

Pensamientos al aire...

¿Qué es una cenicienta sin un príncipe? ¿Qué es la Bella durmiente si el príncipe no le da un beso para despertarla? Una pobre idiota que espera en vano que se produzca un milagro.

Estoy tan cansada de esperar que el destino te ponga en mi camino... Tan cansada de esperarte que me doy por vencida.

martes, 30 de agosto de 2011

Amores prohibidos

Hablando con él, Alicia siempre se siente comprendida. Tienen el tipo de relación en el que cuando uno empieza una frase, el otro la termina. Una amistad fraguada tras horas y horas de conversaciones y noches sin dormir por no poder dejar de hablar el uno con el otro. Mirándose al corazón de un modo tan puro que no tiene sentido no quemarse, no lanzarse al vacío a comprobar qué hay detrás de esas palabras. Se conocen. Se conocen los dos tan bien que probablemente es imposible que lo que sea que haya entre ellos saliera mal pasara lo que pasara.

Alicia lleva meses fantaseando con lo grande que la tiene él gracias a un comentario que él dejó caer la noche que se contaron su primera vez. Y él la ve en sus sueños saliendo de la ducha con los cabellos mojados chorreándole por el resto del cuerpo y la piel de gallina. Y la quiere envolver con una toalla suave y caliente sólo por un instante. Tan sólo por un instante para poder abrazarla un segundo antes de que su pasión contenida se desate y la bese intensamente en la boca. Antes de que ella le desabroche los botones del pantalón y compruebe ansiosa que él no mentía. Antes de que Alicia se rinda y rodee el cuerpo de él con sus largas piernas. Antes de que él descargue toda su pasión dentro de ella. Y antes de que se haga tarde y se den cuenta de que todo estaba en su imaginación. Antes de que Alicia huya a su País de las Maravillas y de que él vuelva a su cruda realidad.

Porque entre Alicia y él nunca pasará nada. Porque él no jugaba para no perder y Alicia hacía trampas para no ganar.