martes, 5 de abril de 2011

No entiendo a los hombres...

Definitivamente no entiendo al género masculino en absoluto. Son para mí un auténtico misterio, vamos, yo que creía que sólo tenían una neurona y que la mayoría de las veces dicha neurona está centrada en su entrepierna...

Mi visión general de los hombres era que son simples, prácticos, sinceros y por regla general son nobles. Siempre me he llevado enseguida genial con la mayoría de los hombres y en cambio con las mujeres suelo chocar más. Ahora dudo de que mi visión sea cierta, pero el caso es que la razón por la que dudo es la opinión de otra persona al respecto de ciertos hechos. Y no sé, como la realidad es relativa y no todos vemos los hechos de la misma manera, pues no sé qué pensar...

Lo que me lleva a plantearme si realmente los hombres sois tan buenos como yo os pinto. No digo todos, ya sé que también hay hombres malos. Pero la gran mayoría, los que sois hombres de verdad, sois un encanto, o al menos eso pienso yo. Que también puede ser que sólo me haya topado con hombres buenos y que viva en la inopia (no me cabe la menor duda de que no me entero ni de la mitad de las cosas que pasan a mi alrededor). Siguiendo con mi razonamiento, ¿qué motivo podría tener un hombre para mentirme? Cuando en realidad a él no le va nada en ello (que con su mentira no saca nada de mí) y la conversación que mantuvimos es de tú a tú, vamos que no se ha enterado nadie más que nosotros dos. De algo no demasiado trivial, vale, pero que tampoco le influye ni le incumbe a él de ninguna manera que pueda sentirse no sé, presionado a mentir. Yo siempre pensé además que los hombres cuando dicen algo quieren decir exactamente lo que dicen y no otra cosa. Ése es uno de los rasgos que más me gusta de ellos, que para ellos las cosas son claras y el chocolate espeso y no suele haber doblez en sus palabras.

¿Cómo saber si te están diciendo la verdad cuando no conoces bien a esa persona? Ya es difícil saberlo cuando conoces a las personas... No sé, yo soy confiada por naturaleza y pienso siempre lo mejor de las personas. Al menos hasta que me fallan. Pero la verdad es que no he sufrido grandes traiciones.

Así que mi primer instinto, una vez que me explican las cosas, es pensar que me están diciendo la verdad, que las cosas son como esa parte que también las ha experimentado me las está contando y que yo no interpreté bien los hechos y que mi visión incompleta sobre esos mismos hechos era errónea. Pero, ¿y si una tercera parte implicada tiene una versión de los hechos que se ajusta más a la que yo tenía, pero es aún más extremista, más mala? ¿Qué pasaría si esta tercera parte implicada es una amiga íntima vuestra?

No sé lo que pensaréis, pero yo me sigo resistiendo a creer que el primer implicado me miente. No encuentro motivos para ello. No sé, es como cuando de pequeño le robabas calderilla a tu madre de la cartera. Si te pilla con las manos en la masa, no lo niegas, no tiene sentido. Pues con esto me pasa igual: si te acuso de algo que has hecho delante de mí y conscientemente, ¿para qué negarlo? Yo creo que la gente necesita motivos para hacer las cosas y que si no, no las harían. Que todos las acciones tienen una causa, que no son porque sí y punto. Que si te piso sin querer y me disculpo, lo hago de corazón y no niego haberte pisado o que si te atravieso el pie con mi tacón adrede no tiene lógica que luego me disculpe por ello y por tanto no lo haré y te diré que lo he hecho a propósito.

Pero claro, yo soy un Quijote en un mundo de gigantes, así que vete tú a saber cuál es la realidad...

6 comentarios:

JLin dijo...

Sigue siendo Quijote, que de lo otro ya hay demasiado. A mi me pasa como a ti pero a la inversa, me llevo genial con las mujeres y en cuanto a nosotros, los hombres: generalizar nunca suele ser buena idea ni para bien ni para mal y en cuanto a lo de mentir, triste consuelo pero hay gente, yo me he cruzado con mas´de uno/a, que lo hace por que si, casi sin saberlo creo yo, o por fastidiar.
Un consejo, sigue con esa visión positiva de la gente y de los hombres en particular, no dejes que algún atontao te tumbe tu visión de la vida.
Y sé exigente!! Eso siempre :-)

raindrop dijo...

Como estadísticos, lo llevamos fatal. En la vida conocemos a un puñado de personas y con esos datos queremos extrapolarlo al total. No funciona.
Solo se pueden sacar conclusiones (y siempre parciales) de las personas que se han conocido, porque cada persona es un mundo.

Yo soy hombre y tampoco me entiendo.

un saludo

Mararía dijo...

Saludos ¡¡¡ Has escrito "No sé, yo soy confiada por naturaleza y pienso siempre lo mejor de las personas" Eso dice mucho de ti, no eres una cínica, aún sientes, aunque a veces esa confianza pueda llevarte hacia algún chasco... pero ces´t la vie¡¡¡ tienes nueva seguidora. Un besazo¡¡¡

Ayla dijo...

Gracias, Tamara!!! Un abrazo wapa

Blog A dijo...

Ayla en mi caso si alguien me cuenta algo le creo, nunca pienso que la gente me miente, soy confiada y moriré confiada.

Mr. Dupin dijo...

Me pasa lo mismo... seria un pésimo juez: me es muy facil "comprar" la historia que me cuentan. Y me desconciertan esas actitudes de negar lo que yo mismo vi. Al tiempo me generan rabia a esa persona por considerarme tonto al tratar de negar lo que vi, pero no dejo de tener la sensación de que quizá mi punto de vista sea el equivocado. Saludos.