miércoles, 4 de mayo de 2011

Como la vida misma

Hoy de camino a la facultad iba yo escuchando la conversación de las dos chicas que tenía detrás y no pude evitar pensar: ¡¡Oh, dios, me veo reflejada!! No es igual mi situación, ni mucho menos, pero sí que me hizo pararme a reflexionar que igual complicamos mucho las relaciones. Y en realidad sin motivo. Una chica estaba contándole a su amiga que su "amigo con derecho a roce" le había propuesto irse de fin de semana juntos, pero que le había dicho que no. Mi primer pensamiento fue, ¿qué absurdo no? Dando por hecho que se sienta "algo" por dicha persona, claro está, que no se está por estar, yo en su lugar hubiera hecho las maletas sin pensármelo. Pero luego, la chica empezó a contarle a su amiga los motivos que le habían llevado a contestarle que no. Resulta que el individuo en cuestión venía de pasar una temporada fuera y por lo visto no se había alegrado de verla tanto como a ella le habría gustado. Buff, primer touché. Claro, todo muy relativo, porque las relaciones no dejan de ser un toma y daca. Igual que él podía haber venido muy efusivo, también ella podría haberlo estado ¿no?

Bueno, la chica seguía contando que le había explicado a él porqué no veía lógico que se fueran de viaje juntos. Según ella ni siquiera hablaban. La conversación entre ambos se reducía a monosílabos y frases muy cortas, en las que, según la chica confirmado por él, era ella la que ponía más empeño en sacar adelante lo que fuera que hubiera entre ellos ( ¿¿¿olvida por completo que le está pidiendo que se vaya un fin de semana con él???). Buff, segundo touché. No encuentro argumentos para justificar porqué a él no le salen las palabras. Ella decía que a lo mejor es que se sentía cohibido, que de alguna forma el carácter de ella o ella misma le bloqueaban de tal manera que no le dejaban expresarse a gusto y ser él mismo. Mis pensamientos divagaban sobre el tema y llego a la conclusión: él busca un polvo nada más y cree que tú quieres una relación, con lo cual, por si acaso lo malinterpretas (por lo visto las mujeres tenemos propensión a malinterpretar las palabras de los hombres) mejor decir cuanto menos mejor. En palabras textuales de la chica no eran amigos. Así que sólo había "derecho a roce". Comentaba ella que había hablado muchísimo más y tenía más cosas en común y se llevaba mucho mejor con otro amigo de él que con el individuo en cuestión. Así que ella le preguntaba que qué iban a hacer 48 horas seguidas juntos cuando no hablaban nunca ni diez minutos seguidos. Buen razonamiento, pero yo sigo pensando que me iría con él sin pensármelo. Curioso, ¿no? Qué ilusa soy...

Ella seguía contándole a la amiga que le había dicho a él que además ahora ella tenía exámenes, que era una época en la que tenía que estar concentrada y no pensando en qué era lo que había o no entre ellos. Buff, tercer touché. La entiendo, por supuesto, pero seguiría yéndome con él si me lo pidiera. Si no siempre me preguntaría qué hubiera pasado.

Así que yo sigo divagando, ¿qué suponen 48 horas en una vida? ¿Y qué tiene ella que perder? Intento encontrarle el lado negativo a la situación, pero no lo consigo. A ver, me explico. Me queda claro que la chica lo que estaba pensando era que el motivo por el que él quería llevarla de fin de semana era única y exclusivamente practicar sexo. ¿¿¿Y el problema??? Ya sé, que habrá quién no opine como yo. Pero me parece una manera perfecta de conocer a la otra persona. Para mí estar 48 horas a solas con la persona que me gusta no puede ser nada malo. Y si lo es, tampoco veo el problema: descubriría que esa persona no me gusta o que yo no le gusto a él tanto como él a mí. Y a una mala, a mí 48 horas sólo de sexo me suenan a gloria. Por otra parte, ¿quién te dice que él no quiera nada más? ¿O que más adelante cambie de opinión? Las relaciones no son estáticas, son o deberían ser dinámicas, y van evolucionando con el paso del tiempo.

 Se trata sólo de arriesgar, de probar a ver lo que pasa. ¿Por qué lo complicamos todo tanto? ¿No sería más fácil dejarse llevar? ¿Qué es lo peor que puede pasar? Esta claro que en el amor siempre pierde el que más quiere, pero eso es ley de vida. Y no vas a descubrirlo hasta que te lances al vacío. Y, ¿quién sabe? Igual hay agua en la piscina...

3 comentarios:

Blog A dijo...

Me da que esta chica no quería ir y punto. Yo como tu, me iria escopetada a ver que pasa, ya me lamentaria después si es un fracaso.

raindrop dijo...

Las relaciones asimétricas son algo peliagudas, porque una de las partes siempre teme estar en inferioridad en cuanto a dar-recibir. Esta relación tiene toda la pinta: él la enfoca desde un aspecto meramente sexual y ella parece que se la plantea con una carga de sentimientos mucho más profundos y no correspondidos. Esto, en apariencia.
Pero como bien dices, en estos casos solo queda arriesgar (aunque se crea de partida que se va a perder más de lo que se va a ganar), porque es mejor lamentarse por haberlo intentado que lamentarse por no haberlo intentado.

besos

Ayla dijo...

Yo también creo q ella no quería ir. Yo tengo q confesar q haría las maletas ANTES de q me pidiera q lo acompañara de viaje. Si él me gustara x razones obvias: cuanto más esté con él más probabilidades de q me conozca y q llegue a gustarle. Y si sólo fuera x sexo... si el chico está bien, ¿por qué no? Quién sabe.
Nunca me planteo dar más q la otra persona. Yo si me entrego, me entrego entera y punto. Ya dirá el tiempo lo q pasará, pero yo no sé hacer las cosas a medias.